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SER MADRE

maternidad

A mi Mamá con todo mi amor, respeto y admiración.

Te amo, gracias por tu amor y por tu apoyo.

 

              Ser Madre es todo un reto, he escuchado a muchas mujeres decir “aún no estoy lista”, pero yo en lo personal creo que nunca lo estamos hasta ese momento en el que sentimos por primera vez en nuestros brazos a nuestro bebé, sólo en ese momento sabes que hiciste un compromiso que implica mucha responsabilidad pero también el comienzo de una gran y maravillosa aventura, muchas veces, compramos y compramos libros que nos expliquen cómo ser madres, y realmente lo que necesitamos es que al nacer nos entreguen un manual, pero la realidad es que eso no es posible, cada niño es único y especial, imagínate la combinación, la genética de tu Papá, más la de tu Mamá, más tu personalidad y esencia, ¡crean esa maravillosa persona que eres!.

              Desgraciadamente para muchas Mamás, la maternidad implica renunciar a ser ellas mismas, y viven a través de sus hijos, su mundo gira en torno a ellos y a nadie más, y ser madre se vuelve su único rol en la vida, se olvidan de su vida personal, de pareja, profesional, familiar, de amistades, cuando comento esto, muchas mujeres se sienten ofendidas, pues creen que estoy diciendo algún tipo de herejía, pero no es así, es la verdad más pura, si tú que me estás leyendo, te sientes identificada con esta realidad, tan sólo cierra un momentos tus ojos, pon tus manos en el corazón y responde lo más sincero, rápido y conciso que puedas esta pregunta…¿realmente te sientes plena, entregada sólo a tus hijos?, estoy segura que la mayoría ha contestado que no,  y a las demás, les pregunto, ¿te sientes enojada?, ¿duermes bien?, ¿te comparas?, ¿gritas?, ¿quisieras que alguien te ayudara con tus hijos?, ¿extrañas salir con tus amigas?, ¿estás satisfecha con tu relación de pareja y tu sexualidad?, ¿dedicas algún momento del día, semana, mes o aña a ti misma (hobbies , diversión, consentirte) o ¿has pensado en salir huyendo de tus hijos?, olvida por un momento el qué dirán, porque socialmente es mal visto el no ser una madre consagrada a sus hijos, tan sólo piensa en las películas de los años 40, observa al prototipo de madre, siempre en casa, orientando su vida sólo a sus hijos, ahora regresemos al 2014, prende la televisión, y observa como en las famosas telenovelas este concepto no ha cambiado, ahí está la mamá (generalmente de la protagonista) sufre y sufre por las vicisitudes de su pobre y víctima hija, orando para que Dios se apiade de ella, por tanto sufrimiento… yo le pediría a Dios “hazle ver su poder”, cuando nos convertimos en este tipo de madres, lo único que estamos haciendo, es enseñar a nuestros hijos  a someterse, a qué todo es más importante que nosotros mismos, ¿eso es lo que deseas?, ¿de verdad quieres que tu hijo o que tu hija vivan una vida gris?, nuestros hijos son nuestro espejo, has notado cómo cuando estás estresada, ellos lloran, se portan mal y gritan, o quizá te haya pasado cómo a mí, mi hijo lloraba por todo, y decía que se sentía triste y que no sabía por qué, hasta que un día no aguantó y me dijo “estoy triste porque te veo triste”, en su media lengua pues tenía un año y medio, pero lo expresó, y sí esa era mi realidad, y la tristeza ¿para qué nos sirve?, ¡para renovarnos! Y eso fue lo que hice, por amor a mi hijo y por amor a mí, así que te hago la invitación, si quieres que tus hijos vivan una vida feliz y plena, comienza a vivir se esa manera, enséñales cómo es posible, cómo la vida es maravillosa, enséñales a ser actores y no espectadores, ¿eres esa mamá que hace todo por sus hijos?…ok, ¡HAZLO POR ELLOS!.

              El estar todo el tiempo encima de los hijos, también nos lleva a sobreprotegerlos y quitarles responsabilidades, a nivel inconsciente les estamos diciendo “no tienes la capacidad para hacerlo”,  crecen y entonces nos quejamos porque no arreglan la cama, o porque no saben barrer o más allá, porque tienen más de 30 años y siguen dependiendo de nosotros, así que, abre la jaula y deja que tu hijo vuele en libertad, ¿se va a caer? Desde luego que si, ¿le va a doler? ¡Por supuesto!, pero, recuerda cada una de los retos que has vivido, acaso no te hicieron mejor persona, aprendiste y adquiriste experiencia, pues bien, es momento de que tu hijo también lo haga, de que se convierta en la mejor versión de si mismo, que honre su linaje con libertad de ser quien elija ser, amalo, respétalo, valóralo…acéptalo, dicen que la madre es quien le enseña el mundo a sus hijos, el padre a conquistarlo, y yo agregaría pero sólo de los hijos serán las aventuras y las conquistas.

              Date permiso de romper tus esquemas y arquetipos, sé la mamá que tu elijes ser, recuerda que mereces vivir una vida plena, feliz, divertida, en paz, construye esa vida para ti, y enseña a tus hijos lo que es vivir en plenitud.

              Acércate a JUMANCA,  y danos la alegría de ser el amanecer de tu transformación!! Escríbenos, queremos conocerte saber de ti, que temas te interesan, si deseas información sobre nuestras terapias, cursos y talleres, .

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